Plan de emergencia: qué hacer si un día descubres que tu web WordPress ha sido hackeada

WordPress hackeado cómo recuperar tu web paso a paso

Abres tu web una mañana y algo no encaja.

Aparecen enlaces que nadie ha creado. Google muestra páginas extrañas bajo tu dominio. Desde el móvil te redirige a una tienda sospechosa, aunque desde el ordenador parece funcionar. El hosting te escribe porque ha detectado malware o un consumo anómalo de recursos.

En ese momento es fácil cometer el primer error: empezar a tocar cosas sin saber qué ha ocurrido.

Desactivar plugins al azar, borrar archivos sospechosos, instalar tres herramientas de seguridad o restaurar la primera copia que encuentres puede esconder los síntomas sin cerrar la entrada utilizada por el atacante.

Si tu web WordPress ha sido comprometida, el orden importa.

Esta guía está pensada para propietarios de pequeñas empresas, no para especialistas en ciberseguridad. El objetivo es que sepas qué decisiones tomar durante las primeras horas, qué información conservar y en qué punto merece la pena dejar el trabajo en manos de alguien que pueda analizar la instalación completa.

Primero: no entres en pánico, pero tampoco lo dejes para mañana

WordPress tiene una superficie de ataque amplia porque alrededor del núcleo funcionan miles de plugins y temas.

El informe State of WordPress Security in 2026 de Patchstack contabilizó 11.334 nuevas vulnerabilidades durante 2025, un 42 % más que el año anterior. El 91 % se localizó en plugins y solo seis vulnerabilidades afectaron al núcleo de WordPress, todas de baja prioridad.

El dato más relevante para una pyme es la velocidad.

Patchstack calcula una mediana de unas cinco horas hasta la explotación masiva en las vulnerabilidades que terminaron siendo muy explotadas. En casos concretos el plazo fue incluso menor: una vulnerabilidad crítica de SureTriggers empezó a recibir intentos de explotación unas cuatro horas después de hacerse pública.

Esto explica por qué una web que funcionaba ayer puede tener hoy un problema serio sin que nadie de la empresa haya cambiado nada.

Los atacantes no necesitan conocerte. Muchos procesos son automáticos y buscan versiones vulnerables de plugins, credenciales débiles, archivos expuestos o configuraciones conocidas.

Cómo saber si realmente han hackeado tu WordPress

No todo comportamiento extraño significa malware.

Una actualización defectuosa puede romper el diseño. Un problema de DNS puede hacer que la web deje de cargar. Una mala configuración de caché puede mostrar contenido antiguo.

Hay señales que sí merecen tratarse como un posible incidente de seguridad.

Cambios que nadie reconoce

Comprueba si han aparecido:

  • Nuevos usuarios administradores.
  • Entradas o páginas desconocidas.
  • Plugins que nadie instaló.
  • Cambios en la página de inicio.
  • Enlaces a webs externas.
  • Código o scripts extraños.
  • Archivos nuevos en el servidor.

Un nuevo administrador que nadie del equipo reconoce es una señal especialmente preocupante.

Redirecciones extrañas

Algunos ataques intentan pasar desapercibidos.

La web puede funcionar correctamente cuando entras directamente desde tu ordenador, pero redirigir a otra página cuando:

  • Llegas desde Google.
  • Entras desde un móvil.
  • Utilizas otro navegador.
  • No tienes iniciada sesión como administrador.

Google advierte de que algunos atacantes ocultan deliberadamente el contenido malicioso cuando detectan que quien visita la página puede ser el propietario. Por eso recomienda revisar las URLs sospechosas desde un dispositivo o una red diferentes.

Avisos del hosting

No ignores mensajes relacionados con:

  • Malware.
  • Archivos modificados.
  • Envío de spam.
  • Consumo anormal de CPU.
  • Procesos PHP extraños.
  • Bloqueos de la cuenta.
  • Listas negras.

Pide al proveedor los detalles técnicos que tenga: nombres de archivos, fecha de detección, registros y acciones que haya realizado.

Esa información puede ayudar después a identificar el origen.

Search Console muestra un problema de seguridad

Google Search Console dispone de un informe específico de Problemas de seguridad que avisa cuando Google detecta contenido hackeado, malware o comportamientos peligrosos.

También merece la pena buscar en Google:

site:tudominio.com

y revisar si aparecen páginas que nunca has creado.

Google recomienda precisamente esta comprobación periódica para localizar contenido añadido por terceros.

Qué no deberías hacer

No borres archivos al azar

Un archivo con un nombre extraño no es necesariamente malware y uno llamado index.php puede contener código malicioso aunque parezca normal.

Borrar sin analizar puede:

  • Romper WordPress.
  • Destruir pruebas.
  • Ocultar la vía de entrada.
  • Dejar otras puertas traseras activas.

No empieces instalando más plugins

Cuando una instalación está comprometida no sabes todavía qué partes puedes considerar fiables.

Instalar una herramienta nueva puede ayudar en el diagnóstico, pero hacerlo como primera reacción sin copia ni estrategia añade otro componente a un sistema cuyo estado desconoces.

No restaures inmediatamente la primera copia disponible

Una copia puede estar infectada.

También puede ser tan antigua que al restaurarla pierdas:

  • Pedidos.
  • Reservas.
  • Formularios.
  • Usuarios.
  • Cambios de contenido.

Primero hay que averiguar de qué fecha es y qué información contiene.

No cambies DNS sin saber por qué

Modificar DNS, dominio o nameservers rara vez es la primera respuesta a una infección dentro de WordPress.

Puedes terminar añadiendo una caída de correo o del dominio al problema de seguridad original.

Paso 1. Contén el daño

La prioridad inicial es evitar que el incidente siga perjudicando a visitantes y negocio.

Valora aislar temporalmente la web

Si el sitio:

  • Distribuye malware.
  • Redirige a páginas fraudulentas.
  • Muestra phishing.
  • Está creando usuarios o contenido continuamente.
  • Está enviando spam.
  • Presenta actividad que sigue creciendo.

puede ser sensato aislarlo o limitar temporalmente el acceso.

Habla con el hosting antes de improvisar.

Según el incidente puede convenir:

  • Poner una página temporal estática.
  • Bloquear acceso público.
  • Restringir determinadas rutas.
  • Suspender temporalmente procesos.
  • Aislar la cuenta respecto a otros sitios del mismo hosting.

Esto no «oculta» el problema. Evita que más usuarios queden expuestos mientras se analiza.

Guarda una copia del estado comprometido

Aunque parezca contradictorio, antes de limpiar conviene conservar una copia de archivos y base de datos tal como están.

Puede servir para:

  • Analizar la infección.
  • Comparar archivos.
  • Revisar fechas.
  • Encontrar la vía de entrada.
  • Recuperar datos legítimos.

No debe utilizarse después como copia limpia de producción.

Cambia los accesos importantes

Si existe la posibilidad de robo de credenciales, cambia las claves de:

  • Administradores de WordPress.
  • Panel del hosting.
  • SFTP/SSH.
  • Base de datos cuando sea necesario.
  • Cuenta del registrador del dominio.
  • Servicios conectados relevantes.

Utiliza contraseñas distintas para cada servicio.

WordPress recomienda contraseñas fuertes y autenticación en dos pasos como medidas básicas de protección. También recuerda que un administrador comprometido puede instalar código capaz de afectar a todo el servidor.

Evita FTP sin cifrar. Para transferencia de archivos Google recomienda utilizar protocolos seguros como SFTP o SSH.

Revisa los usuarios

En WordPress entra en:

Usuarios → Todos los usuarios

Busca:

  • Administradores desconocidos.
  • Correos que no pertenecen al equipo.
  • Cuentas antiguas.
  • Usuarios que ya no deberían tener permisos elevados.

No borres automáticamente una cuenta sospechosa antes de documentarla. Anota nombre, correo, rol y fecha si está disponible.

Cierra las sesiones activas

Durante una recuperación también puede ser necesario regenerar las claves de autenticación de WordPress.

Cambiar las security keys y salts invalida las sesiones existentes, lo que ayuda a expulsar sesiones que puedan haber sido robadas.

Esta operación debe realizarla alguien que sepa editar wp-config.php sin romperlo.

Paso 2. Averigua qué copias existen

Una copia limpia puede acortar muchísimo una recuperación.

Busca en varios sitios.

El hosting

Muchos alojamientos generan copias automáticas diarias o semanales.

Pregunta:

  • Cuántas versiones conservan.
  • Qué fecha tiene cada una.
  • Si incluyen base de datos y archivos.
  • Si puedes restaurarla en un entorno separado.

Plugins de backup

Herramientas como UpdraftPlus y otros sistemas pueden guardar copias en:

  • Google Drive.
  • Dropbox.
  • Amazon S3.
  • Almacenamiento remoto.
  • El propio servidor.

Comprueba fechas antes de restaurar.

Tu agencia o proveedor anterior

Puede existir una copia manual creada durante:

  • Una actualización.
  • Una migración.
  • Un rediseño.
  • Una intervención técnica.

Copias locales

Algún miembro del equipo puede conservar una descarga antigua de archivos o base de datos.

No es la situación ideal, pero puede resultar útil.

Puedes ampliar este punto en nuestra guía sobre copias de seguridad en WordPress.

Cómo saber si una copia es buena

Una copia útil para recuperación debería cumplir tres condiciones.

Es anterior al incidente

Este punto parece obvio, pero muchas infecciones permanecen ocultas durante semanas.

La fecha en la que descubres el problema no tiene por qué coincidir con el momento del acceso inicial.

Una copia de ayer podría contener ya la puerta trasera.

Incluye archivos y base de datos

Necesitas ambos.

En los archivos están:

  • WordPress.
  • Plugins.
  • Tema.
  • Subidas.
  • Configuración.

En la base de datos están:

  • Contenidos.
  • Usuarios.
  • Ajustes.
  • Pedidos.
  • Configuraciones de plugins.

Puede restaurarse

Una copia que nunca se ha probado es una posibilidad de recuperación, no una certeza.

Cuando el negocio depende de la web, las restauraciones deberían probarse periódicamente.

Restaurar una copia no termina la recuperación

Este es uno de los errores más peligrosos.

Supongamos que un plugin vulnerable permitió entrar al atacante el lunes.

El viernes detectas malware y restauras la copia del domingo anterior.

La web vuelve a funcionar.

Pero el plugin vulnerable sigue instalado.

El atacante puede entrar de nuevo.

Por eso la recuperación tiene dos partes:

  1. Recuperar un estado limpio.
  2. Cerrar la vía que permitió el compromiso.

Si haces únicamente la primera, puedes acabar limpiando la misma web varias veces.

Paso 3. Limpia la instalación completa

Aquí es donde el trabajo deja de ser razonable para la mayoría de propietarios de pymes.

Una infección puede esconderse en:

  • Plugins.
  • Tema.
  • wp-config.php.
  • .htaccess.
  • Carpetas de uploads.
  • Base de datos.
  • Usuarios.
  • Tareas programadas.
  • Archivos aparentemente legítimos.
  • Plugins falsos.
  • Código insertado dentro de otros archivos.

La documentación oficial de WordPress parte de tres ideas para proteger una instalación: limitar accesos, contener el daño y mantener copias que permitan recuperarla.

Una limpieza profesional debería asumir que el archivo visible es solo una parte del problema.

Qué debería incluir un rescate WordPress

Inventario y diagnóstico inicial

Hay que conocer:

  • Versión de WordPress.
  • PHP.
  • Hosting.
  • Tema.
  • Plugins.
  • Usuarios.
  • Integraciones.
  • Fecha aproximada del incidente.
  • Alertas recibidas.
  • Cambios recientes.

Comparación del núcleo

Los archivos del núcleo pueden sustituirse por copias limpias de la misma versión o actualizarse de forma controlada.

Esto permite descartar modificaciones dentro de WordPress.

Revisión de plugins y temas

Los componentes deben clasificarse:

  • Fiables y actualizados.
  • Vulnerables.
  • Abandonados.
  • Desconocidos.
  • Nulled o procedentes de fuentes poco fiables.

WordPress recomienda obtener temas y plugins únicamente desde repositorios o proveedores de confianza.

Un componente abandonado no debería quedarse instalado simplemente porque «todavía funciona».

Revisión de base de datos

El malware también puede introducir:

  • Usuarios.
  • Scripts.
  • Opciones.
  • Redirecciones.
  • Entradas.
  • Código en widgets.
  • Tareas.

Limpiar archivos sin revisar la base de datos puede dejar parte del incidente activa.

Revisión de tareas programadas

Las tareas automáticas pueden utilizarse para recrear archivos eliminados.

Por eso una web que parece limpia puede infectarse de nuevo horas después sin que nadie vuelva a atacarla desde fuera.

Búsqueda de puertas traseras

Una puerta trasera permite recuperar acceso incluso después de cambiar contraseñas.

Puede estar escondida dentro de archivos aparentemente legítimos y utilizar código ofuscado para dificultar su detección.

Elimina componentes innecesarios

Una recuperación es buen momento para reducir la superficie de ataque.

Pregunta por cada plugin:

¿Por qué sigue instalado?

Si nadie sabe responder, merece una revisión.

Patchstack registró que el 91 % de las vulnerabilidades descubiertas en WordPress durante 2025 pertenecían a plugins.

Eso no significa que los plugins sean intrínsecamente peligrosos.

Significa que cada componente adicional introduce código que debe mantenerse.

En cuántos plugins conviene utilizar en WordPress explicamos por qué importa más la calidad y el mantenimiento que perseguir un número concreto.

Paso 4. Refuerza WordPress después de limpiar

Una web recién recuperada no debería volver a producción con exactamente la misma configuración.

Desactiva el editor de archivos cuando proceda

WordPress permite editar archivos de plugins y temas desde el panel.

En una instalación corporativa suele ser razonable impedir esa capacidad mediante configuración, porque una cuenta de administrador comprometida tendría una vía directa para modificar código.

La propia guía de endurecimiento de WordPress incluye la desactivación de la edición de archivos como una medida de seguridad.

Activa 2FA

Una contraseña fuerte sigue siendo necesaria, pero una segunda capa reduce el impacto de una credencial robada.

Debe aplicarse como mínimo a:

  • Administradores.
  • Personas con acceso técnico.
  • Cuentas críticas del hosting.

Reduce administradores

No todos los usuarios necesitan el máximo nivel de permisos.

Un responsable de contenidos puede trabajar como editor.

Un comercial probablemente no necesita acceso a plugins.

Cuantas más cuentas administrativas existan, más credenciales pueden acabar expuestas.

Revisa PHP, WordPress, tema y plugins

Una instalación recuperada debería volver a una combinación compatible y mantenida.

Evita el impulso de actualizar todo a ciegas sobre una web que acaba de salir de un incidente. Hazlo primero en staging y prueba las funciones críticas.

Puedes consultar nuestra guía sobre actualizaciones de WordPress para empresas.

Paso 5. Averigua por dónde entraron

Una limpieza sin análisis de causa raíz deja una pregunta incómoda:

¿Qué impide que vuelva a ocurrir?

No siempre será posible determinar el origen con certeza, especialmente cuando no existen registros suficientes.

Sí se pueden identificar causas probables.

Plugin vulnerable

Es uno de los primeros candidatos.

Durante 2025 Patchstack detectó 11.334 vulnerabilidades nuevas y el 91 % correspondían a plugins. Además, el 17 % presentaba un riesgo alto de explotación masiva.

Y los atacantes pueden moverse muy rápido. En otro incidente relacionado con OttoKit/SureTriggers, Patchstack observó intentos de explotación aproximadamente una hora y media después de divulgarse el fallo.

Si la vía fue un plugin:

  • Actualízalo si existe parche.
  • Sustitúyelo si el proveedor no responde.
  • Elimínalo si no es necesario.
  • Revisa las acciones que permitió realizar.

Credenciales comprometidas

Otra causa posible es una contraseña:

  • Reutilizada.
  • Filtrada.
  • Compartida.
  • Guardada en un equipo infectado.
  • Enviada por canales inseguros.

También conviene comprobar los ordenadores desde los que se administra WordPress. La documentación oficial recuerda que proteger el servidor sirve de poco si el dispositivo del administrador contiene un keylogger o malware.

Software abandonado

Un tema o plugin puede seguir funcionando y llevar años sin mantenimiento.

Ese es precisamente el problema.

La ausencia de errores visibles no demuestra que el software siga siendo seguro.

Hosting o cuenta comprometida

Si varias webs del mismo alojamiento presentan problemas, la investigación debe ampliarse.

No centres todo el análisis en WordPress cuando existe la posibilidad de que el acceso se produzca a nivel de cuenta, servidor o credenciales del hosting.

Paso 6. Comprueba que Google ha dejado de considerar peligrosa la web

Después de limpiar, revisa Google Search Console → Problemas de seguridad.

Google utiliza este informe para mostrar amenazas como contenido hackeado o software malicioso.

Comprueba también:

  • Propietarios de Search Console.
  • Usuarios sospechosos.
  • Páginas extrañas indexadas.
  • Redirecciones.
  • Resultados de búsqueda con títulos que no corresponden.

Google recomienda verificar que ningún propietario desconocido haya sido añadido a Search Console después de un compromiso.

Cuando hayas eliminado el contenido peligroso, puedes solicitar una revisión desde el informe de Problemas de seguridad.

No la solicites antes de terminar.

Los sitios que reinciden repetidamente en comportamientos peligrosos pueden ser clasificados por Safe Browsing como reincidentes, lo que limita temporalmente la posibilidad de pedir nuevas revisiones.

Monitoriza durante los días siguientes

Que la página vuelva a cargar no significa que puedas cerrar la incidencia.

Durante los días posteriores vigila:

  • Nuevos archivos.
  • Usuarios.
  • Errores.
  • Consumo del servidor.
  • Correos salientes.
  • Tareas programadas.
  • Alertas de seguridad.
  • Disponibilidad.
  • Search Console.

Una reinfección rápida suele indicar que:

  • Sigue existiendo una puerta trasera.
  • La vulnerabilidad continúa abierta.
  • Alguna credencial sigue comprometida.
  • El entorno de hosting tiene otro problema.

Qué debería conservar una pyme después del incidente

Documenta lo ocurrido.

No necesitas un informe forense de cien páginas, pero sí dejar constancia de:

  • Fecha de detección.
  • Síntomas.
  • Copia utilizada.
  • Archivos o usuarios detectados.
  • Posible origen.
  • Contraseñas rotadas.
  • Plugins eliminados.
  • Versiones actualizadas.
  • Medidas aplicadas.
  • Fecha de la siguiente revisión.

Esto evita que dentro de seis meses nadie recuerde qué ocurrió.

Del susto al mantenimiento

Una vez recuperada la web aparece la pregunta importante:

¿Volvemos a dejarla sola?

Los incidentes de WordPress actuales muestran que limitarse a actualizar cuando alguien entra en el panel no es suficiente.

Patchstack observó que un 46 % de las vulnerabilidades de 2025 no recibieron parche del proveedor antes de hacerse públicas. Esto significa que en algunos casos ni siquiera existe una actualización disponible cuando el riesgo se conoce.

Hace falta vigilancia.

Qué debería incluir un mantenimiento mínimo

Actualizaciones controladas

WordPress, plugins y tema deben mantenerse al día con criterio.

Una actualización crítica de seguridad no debería esperar al mantenimiento trimestral.

Seguimiento de vulnerabilidades

El proveedor debería saber si un plugin instalado aparece en bases de vulnerabilidades conocidas y actuar según su severidad.

Copias externas

No almacenes la única copia dentro del mismo servidor.

Una incidencia de hosting, borrado o malware puede afectar también a los backups locales.

Pruebas de restauración

No esperes a un hackeo para descubrir que la copia no funciona.

Monitorización de disponibilidad

Si la web cae un domingo, alguien debería enterarse antes que el primer cliente del lunes.

Control de usuarios

Revisa periódicamente:

  • Administradores.
  • Cuentas antiguas.
  • Roles.
  • Contraseñas compartidas.
  • 2FA.

Revisión de plugins

Los componentes que dejan de utilizarse deben eliminarse.

Los abandonados deben sustituirse.

Los duplicados deben simplificarse.

En nuestro artículo sobre mantenimiento web WordPress en 2026 explicamos por qué este trabajo continúa aunque la empresa apenas actualice sus contenidos.

Aprovecha el incidente para mejorar la web

Un hackeo no es el momento de vender un rediseño innecesario.

Pero si ya tienes que revisar toda la instalación puede ser razonable corregir deuda acumulada.

Simplifica plugins

Elimina funciones que nadie utiliza.

Actualiza PHP y hosting

Si la infraestructura lleva años sin tocarse, puede necesitar una puesta al día.

Revisa rendimiento

Una instalación llena de código antiguo también suele acumular problemas de velocidad.

Ordena usuarios y accesos

Elimina cuentas de antiguos empleados, agencias y colaboradores.

Documenta quién controla qué

La empresa debería saber quién tiene acceso a:

  • Dominio.
  • Hosting.
  • WordPress.
  • Search Console.
  • Analítica.
  • Copias.

Este reparto forma parte del enfoque que explicamos en qué puedes tocar tú en WordPress y qué conviene delegar.

Qué debería ofrecer un servicio de rescate WordPress

Cuando contratas ayuda para recuperar una web, pregunta qué incluye exactamente.

Un servicio serio debería poder explicarte:

Qué ocurrió

Aunque no siempre pueda determinarse el origen exacto, debe diferenciar hechos de hipótesis.

Qué se ha limpiado

Archivos, base de datos, usuarios, tareas y otros componentes revisados.

Qué se ha sustituido

Plugins, temas, contraseñas y versiones.

Qué se ha hecho para evitar una repetición

Actualizaciones, permisos, 2FA, claves, eliminación de software vulnerable y otras medidas.

Qué riesgos permanecen

Ningún proveedor serio puede prometer que una web «nunca volverá a ser hackeada».

[Unverified] Una promesa de seguridad absoluta no es técnicamente defendible.

Lo razonable es reducir el riesgo, detectar problemas pronto y disponer de un procedimiento de recuperación.

Cómo trabajamos estos casos en Arreglo tu Web

En Arreglo tu Web podemos intervenir en instalaciones WordPress comprometidas o sospechosas.

El proceso se adapta al incidente, pero normalmente comienza por cuatro preguntas:

  1. ¿Qué está ocurriendo?
  2. ¿Qué partes de la instalación están afectadas?
  3. ¿Existe una copia limpia utilizable?
  4. ¿Qué permitió la entrada?

Después se trabaja sobre:

  • Contención.
  • Copia y preservación.
  • Limpieza o restauración.
  • Revisión de WordPress, plugins y tema.
  • Cambio de accesos.
  • Medidas de seguridad.
  • Pruebas.
  • Monitorización posterior.

Puedes consultar también nuestra guía específica sobre cómo recuperar y reforzar un WordPress después de un hackeo y la dedicada a eliminar malware sin romper WordPress.

La mejor emergencia es la que ya tiene un plan

No puedes asegurar que una web nunca vaya a sufrir un incidente.

Sí puedes decidir si ese día tendrás que improvisar.

Una pyme debería saber, antes de necesitarlo:

  • Quién mantiene WordPress.
  • Dónde están las copias.
  • Quién controla el hosting.
  • Quién posee el dominio.
  • Cómo contactar con soporte.
  • Qué hacer si Google marca la web como peligrosa.
  • Cuánto tiempo puede estar fuera de servicio.

Ese plan no elimina los ataques.

Reduce el caos.

Y en una incidencia real, las primeras horas pueden marcar la diferencia entre una restauración controlada y varios días intentando averiguar quién tiene la contraseña del hosting.

Si sospechas que tu WordPress está comprometido, evita empezar a borrar cosas. Contacta con Arreglo tu Web y revisaremos primero qué está pasando, qué se puede conservar y cuál es la forma más segura de recuperar la instalación.

Y si tu web está funcionando perfectamente ahora mismo, mejor momento todavía para comprobar las copias, accesos y mantenimiento antes de tener que utilizarlos de verdad.

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